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¿Brasil también se vota en Colombia?

Brasil elige entre Lula y Bolsonaro. El resultado puede cambiar la relación con Colombia y profundizar el giro político de Latinoamérica.

Brasil acaba de poner a América Latina frente a una pregunta que va más allá de sus fronteras: ¿está la derecha volviendo a ganar terreno en la región?

En las elecciones del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03 % de los votos en la primera vuelta y Lula da Silva el 45,16 %. Ambos se disputarán la Presidencia en una segunda vuelta el próximo 25 de octubre.

Si los números se mantienen, de 19 países latinoamericanos, 11 contarían con este  gobiernos de derecha.

En Colombia ese giro hacia la derecha se dio con la posesión de Abelardo de la Espriella como Presidente de la República, el 7 de agosto de 2026. 

Así que De la Espriella tendrá que relacionarse con el principal socio regional en asuntos que van desde la seguridad fronteriza hasta la Amazonía y el comercio.

Sin embargo, que gane la izquierda o la derecha en Brasil, la cercanía política no necesariamente determina las relaciones entre Estados.

“Para Colombia, mucho depende de quién gane. Los primeros gestos han sido cordiales. Después de la elección, Lula le escribió a Abelardo de la Espriella que la amistad entre los dos países trasciende las ideologías, y De la Espriella le respondió proponiendo un trabajo conjunto, respetuoso y soberano”, explica Felipe Botero, profesor de Ciencia Política de la Universidad de los Andes.

La relación, además, no parte de cero. En marzo de 2026, Colombia y Brasil acordaron un Plan de Acción para profundizar su asociación estratégica, con 89 acciones concretas en infraestructura, energía, comercio, inversión, seguridad y medioambiente. El acuerdo incluye, por ejemplo, una ruta multimodal entre Belém y Tumaco y nuevos mecanismos de cooperación policial en la frontera.

Son compromisos que el próximo Gobierno brasileño deberá decidir si mantiene, modifica o impulsa.

El presidente de Brasil y candidato presidencial, Luiz Inácio Lula da Silva, saluda a sus seguidores durante un mitin de campaña en Salvador, estado de Bahía (Brasil)

El presidente de Brasil y candidato presidencial, Luiz Inácio Lula da Silva, saluda a sus seguidores durante un mitín de campaña en Salvador, estado de Bahía (Brasil)

Foto: AFP

¿Por qué América Latina está girando hacia la derecha?

El caso brasileño no puede entenderse de manera aislada. Para Carlos Nasi, profesor de Ciencia Política de Los Andes, América Latina ya ha vivido ciclos políticos de izquierda y derecha. La diferencia está en entender qué mueve a los electores.

“No veo señales de una transformación ideológica. Las votantes cautivos han mantenido sus creencias. Y tampoco es que hayan cambiado las creencias y valores del electorado flotante, que antes apoyó a partidos de izquierda y ahora gira a la derecha”, explica Nasi.

Según Nasi, una parte importante del electorado latinoamericano no tiene una lealtad partidista fuerte y decide de acuerdo con las circunstancias. En ese escenario, la inseguridad, la economía, la corrupción y el desempeño de los gobiernos pueden pesar más que una identidad ideológica estable.

“El descontento con los gobiernos de turno, en cambio, sí explica en buena parte las vicisitudes del voto flotante y el giro a la derecha. Es un voto de castigo que indica la voluntad de cambio de rumbo, incluso cuando las alternativas no son buenas”.

Los resultados en las elecciones en Brasil ofrecen otra señal. El avance de la derecha no se quedó en la carrera presidencial: el Partido Liberal, al que pertenece Flávio Bolsonaro, consiguió una fuerte representación en el Congreso.

Nasi advierte, además, que este ciclo podría no ser permanente: “Doy por descontado que el ciclo a la derecha va a ser tan solo eso: un ciclo”.

El senador derechista y candidato presidencial brasileño Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), hace un gesto a su llegada a un acto de campaña en vísperas de las elecciones generales, en Santa Bárbara d'Oeste, estado de São Paulo (Brasil)

El senador derechista y candidato presidencial brasileño Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), hace un gesto a su llegada a un acto de campaña en vísperas de las elecciones generales, en Santa Bárbara d’Oeste, estado de São Paulo (Brasil)

Foto: AFP

¿Qué cambia para Colombia si gana Lula o Bolsonaro?

La respuesta no está solamente en la ideología. Si gana Lula, Colombia tendría que trabajar con un gobierno políticamente distante del suyo, pero con una relación bilateral que tiene bajo la lupa compromisos en seguridad, Amazonía y comercio. 

Si gana Flávio, existiría una mayor afinidad política entre Bogotá y Brasilia, aunque también aparecerían preguntas sobre el rumbo institucional del gigante suramericano.

Como explica Botero: “Si gana la derecha, el escenario cambia. La afinidad ideológica con el Gobierno colombiano facilitaría el entendimiento en lo inmediato. Pero hay que recordar lo que fue la presidencia de Jair Bolsonaro, en la que se desinstitucionalizó y atacó al sistema electoral, así como a las cortes, lo que terminó en un intento de golpe que hoy lo tiene condenado. La pregunta para Colombia no es solo si habrá sintonía política. También importa si Brasil seguirá siendo un socio previsible, con instituciones que funcionan”.

La elección, entonces, plantea una tensión para Colombia: una mayor cercanía ideológica puede facilitar el entendimiento, pero no necesariamente garantiza una relación basada en los mismos intereses ni en las mismas reglas.

Y hay una razón para mirar más allá de la frontera. “Brasil es la economía más grande de América Latina y un socio clave en comercio, seguridad fronteriza y la Amazonía. Una política exterior que mire solo el color político del vecino sería miope”, advierte Botero.

Lo que está en juego, por tanto, no es quién ocupará el Palacio de Planalto. Es qué tipo de relación construirá Colombia con su vecino más grande y cómo ese cambio se insertará en una América Latina que, luego de la primera vuelta en Brasil, vuelve a moverse hacia la derecha.

Brasil puede ser el próximo capítulo de ese giro, pero también una prueba para saber si la región está cambiando de ideología o, como plantea Nasi, simplemente castigando a los gobiernos que no lograron responder a sus problemas.

Un votante que lleva la camiseta de la selección nacional de fútbol de Brasil ejerce su derecho al voto durante las elecciones presidenciales en un centro de votación de Brasilia, el 4 de octubre de 2026.

En las elecciones de Brasil 2026 usar la camiseta de su Selección representaba apoyar al Partido Liberal, grupo que respalda la candidatura de Bolsonaro.

Foto: AFP

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Vigilada Mineducación. Reconocimiento como Universidad: Decreto 1297 del 30 de mayo de 1964. Reconocimiento personería jurídica: Resolución 28 del 23 de febrero de 1949 Minjusticia.

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