El reflejo de la natalidad en Colombia ya no es el mismo de hace unos años. En 2025 se registraron 433.678 nacimientos, según cifras preliminares del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Son 20.223 nacimientos menos que en 2024, cuando se registraron 453.901, lo que representa una disminución del 4,5 %. La caída no es nueva. Entre 2023 y 2024, los nacimientos disminuyeron en 61.648 casos, un 12 %, confirmando una tendencia que viene transformando la estructura demográfica del país.
Aunque los nacimientos continúan disminuyendo, el ritmo de caída se moderó frente a los años anteriores: en 2024 la reducción fue del 12 % y en 2023, del 10,1 %.
Esta tendencia, lejos de ser un fenómeno pasajero, está transformando la estructura demográfica del país. Es decir, los rostros de la gente que se ven en las calles de las principales ciudades, sus edades, géneros y distribución geográfica, empiezan a lucir diferentes.
Colombia está dejando de ser un país joven y esto está planteando desafíos y oportunidades en múltiples frentes: desde la educación y el empleo hasta las pensiones y la organización territorial. Esta es una de las conclusiones de una reciente publicación de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, a cargo de los profesores: Andrés Álvarez, Gabriela Mejía y Hernando Zuleta.
La transformación demográfica en Colombia: Retos y oportunidades ante la caída de la natalidad
Un cambio cultural profundo
"La gente joven tiene un comportamiento más individualista y quiere más libertad y movilidad en lugar de echar raíces y formar una familia", explica Hernando Zuleta, coautor de la publicación. Este cambio cultural es una de las razones clave detrás de la disminución en la natalidad.
Pero no es la única. La participación creciente de las mujeres en el mercado laboral también ha incidido. "Las mujeres son conscientes del costo que la maternidad tiene en su desarrollo profesional", añade el también decano de la Facultad de Economía de Uniandes, lo que las lleva a retrasar la edad del primer hijo y, en consecuencia, a tener menos hijos en total.
A esto se suma la reducción en los embarazos adolescentes, un logro positivo que también ha contribuido a la disminución de la tasa de nacimientos. "Hoy, la gente invierte más en pocos hijos y busca garantizar su estabilidad económica, en lugar de tener familias numerosas, como sucedía antes", remata.

Natalidad en Colombia representada con una mano de adulto mayor, monedas, medicamentos, jeringa y libros
El impacto en pensiones y salud
El envejecimiento poblacional tiene consecuencias directas en los sistemas de salud y pensiones.
"La población económicamente activa comienza a reducirse, lo que significa menos personas aportando y más personas llegando a la edad de jubilación", explica el economista. Esto genera una presión creciente sobre los sistemas de seguridad social, que deben atender a una población mayor con recursos cada vez más limitados.
Para mitigar este impacto, una de las soluciones clave es la formalización del empleo. "Los trabajadores informales no cotizan para pensión ni para salud, y en general no pagan impuestos. Si logramos reducir ese 57 % de informalidad, podríamos hacer más sostenible el sistema", afirma Zuleta.
Otra estrategia sería ajustar la edad de jubilación. "Hoy en día, las personas trabajan más años y están en capacidad de aplazar la edad de jubilación", plantea, sugiriendo que un cambio en este sentido podría aliviar la presión sobre el sistema de pensiones.

Natalidad en Colombia: gráfica de nacimientos por mujer entre 1950 y 2023 en Colombia, Europa, Japón, Chile y otros países
¿Menos niños, más recursos para la educación?
El declive en la natalidad también está impactando el sistema educativo.
"Tenemos menos menores de edad, en particular menos niños en edad preescolar y de primaria", señala Zuleta. Esto representa un desafío, pero también una oportunidad: con menos estudiantes, hay más recursos disponibles por alumno, lo que podría mejorar la calidad educativa.
Sin embargo, este cambio también implica una reestructuración del sistema. "Podríamos tener menos colegios de primaria y bachillerato, y más instituciones enfocadas en educación continua". Además, también se debe evaluar la cantidad de docentes necesarios en el futuro y si es necesario hacer ajustes en la reposición de profesores que se jubilan.
El impacto también se extiende a la educación superior. "Ya estamos viendo una disminución en la demanda de educación terciaria. Probablemente, sería más eficiente implementar un sistema de becas que permita aprovechar la infraestructura de universidades privadas en lugar de expandir la capacidad de las públicas", concluye Zuleta.
Las mujeres más jóvenes tienen cada vez menos hijos
La reducción de los nacimientos se concentra especialmente entre las mujeres más jóvenes. Entre 2024 y 2025, por ejemplo, los nacimientos de madres de 15 a 19 años pasaron de 64.792 a 57.973, mientras que entre las mujeres de 20 a 24 años bajaron de 120.556 a 112.575.
Reducción del embarazo adolescente
Una parte de la caída de los nacimientos también refleja un cambio positivo: menos embarazos en niñas y adolescentes.
Con los datos que tenemos:
10-14 años: 3.200 → 2.929
15-19 años: 64.792 → 57.973
Eso representa una reducción aproximada de:
8,5 % entre 10-14
10,5 % entre 15-19
Es decir, se pueden encontrar noticias positivas en esta reducción de la tasa de natalidad.
Mirando hacia el futuro
Los cambios demográficos en Colombia no son solo un desafío; también representan una oportunidad para replantear políticas y modelos de desarrollo. El envejecimiento poblacional obliga a rediseñar los sistemas de seguridad social y a fortalecer el mercado laboral formal. En educación, se abre una ventana para mejorar la calidad y redistribuir los recursos de manera más eficiente.
"No podemos detener estos cambios, pero sí podemos prepararnos para ellos", enfatiza Zuleta.
"Lo que hagamos hoy determinará la sostenibilidad de nuestro país en las próximas décadas". Adaptarse a esta nueva realidad será crucial para que Colombia siga avanzando hacia un futuro más equitativo y sostenible.
Lo que muestra el espejo es lo que hay. Es fundamental un enfoque proactivo en políticas públicas desde ya para garantizar el desarrollo sostenible del país en los próximos años.
Cuatro datos clave sobre la transformación demográfica en Colombia:
- Uno de cada 10 colombianos es adulto mayor hoy. En 2050 lo serán uno de cada cinco y, en 2070, uno de cada tres.
- 841.000 nacimientos menos entre 2020 y 2024 respecto a lo proyectado. Equivale a la población de Cúcuta.
- 30 años más durará el bono demográfico en Colombia antes de que la pirámide poblacional se invierta definitivamente.
- 2040 será un año de inflexión. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional calculan que la tasa global de natalidad caerá por debajo de dos hijos por mujer.