“No hay que ser un químico farmacéutico para producir un maquillaje natural en casa”, dice la doctora en química farmacéutica y tecnología, Chiara Carazzone, y asegura que, con conocimientos básicos, se pueden elaborar cosméticos para la piel, el cabello y maquillaje vegano en casa.
La definición de maquillaje vegano no es compleja, pero sus productos tienen gran impacto en los animales. Este cosmético no contiene ingredientes de origen animal, como la cera de abejas, utilizada por este insecto para construir panales hexagonales donde almacena miel y cría sus larvas; tampoco emplea animales para realizar pruebas de efectividad.
En Colombia, la importación, fabricación, exportación y comercialización de cosméticos probados en animales están prohibidas por la Ley 2047 de 2020, cuya entrada en vigor fue el 10 de agosto de 2024. Hoy se recurre a métodos alternativos como modelos de epidermis humana reconstruida y ensayos in vitro validados internacionalmente. Pero a algunas personas quieren ir más allá y no utilizar ningún producto que pueda hacer daño o explotar a un animal.
Hoy también hay preocupaciones adicionales a la funcionalidad cosmética y por eso el interés por los productos naturales, que pueden buscar, por ejemplo, reducir la huella de carbono o cumplir requisitos de comercio justo en su producción, algo similar a lo que ocurre con la industria alimentaria. Así, el maquillaje vegano pone el foco en la protección animal.
Maquillajes con ingredientes de todos los reinos
No por ser un producto natural es vegano. Explica Carazzone, quien es profesora del Departamento de Química de la Universidad de los Andes. Los cosméticos naturales pueden venir "del mundo vegetal, marino, animal o los microorganismos”. Por eso, incluso tratándose de un cosmético natural y no tradicional, hay que reemplazar los insumos de origen animal en esta categoría.
En un país megadiverso como Colombia, los productos naturales son abundantes. Solo nombrando aceites vegetales, entre los más conocidos está la almendra o jojoba, pero también hay de semillas de maracuyá, granada o uva; mantecas de cacao, de karité o de mango; y los que falta por descubrir y que trabaja Carazzone con el equipo de su laboratorio, experto en extracciones de productos naturales.
¿Pero si no se pueden utilizar productos como la cera de abeja, qué usar? Ahí entra el conocimiento químico para reemplazarla, conservar adecuadamente los productos y lograr la consistencia deseada. Entre las alternativas frecuentes en formulaciones veganas están las ceras de las plantas de candelilla y carnauba.
Sí, la palabra “químico” apareció en el anterior párrafo y eso pudo sorprender a más de uno al estar hablando de cosméticos naturales. Pero como dice la profesora: "Químico es cualquier sustancia, la materia es química, entonces realmente lo que estamos diciendo es no queremos sustancias que sean tóxicas o que puedan tener un efecto dañino hacia nuestra salud”, y, en el caso de los veganos, tampoco para los animales.

La cera de abeja, a pesar de ser un ingrediente natural, podría ser parte de un cosmético vegano.
Lo natural es excelente, si lo conocemos
El hecho de que un ingrediente sea natural no quiere decir que siempre tenga un beneficio para los humanos; piense en la flor del borrachero o trompeta de ángel (Brugmansia arborea), que tiene utilización medicinal, pero también es utilizada para producir escopolamina con la que se droga a personas para robarlas —por poner un ejemplo diferente a la coca—. Por eso, es necesario conocer las propiedades de los productos y, en el caso de los cosméticos, aprender cómo hacer la formulación de un shampoo, un jabón o una crema humectante.
La profesora Carazzone, durante los cursos que dicta de educación continua en la Universidad de los Andes, cuenta cómo muchos de sus alumnos se sorprenden cuando ella dice que utilizarán conservantes para los productos. Entonces les pregunta: “¿A los cuántos días se tomarían un jugo después de preparado?”. La mayoría responde: pocos días. Lo mismo sucede con los cosméticos naturales, que deben ser estables, seguros y, por supuesto, eficaces.
Al igual que existen alternativas a los productos de origen animal, hay conservantes naturales, pero la advertencia que hace la experta es que no se debe prescindir de un conservante.
“Esos productos contienen muchos extractos, aceites, todo esto son nutrientes para el crecimiento de microorganismos y si , por ejemplo, uno lo deja en un baño, donde hay humedad y calor puede hacer proliferar cualquier tipo de microorganismos”.
Las alternativas naturales para utilizar en los productos pueden ser eficaces, pero hay que tener en cuenta que a veces no son tan potentes como las producidas sintéticamente en un laboratorio. Por ejemplo, Carazzone dice que las cremas humectantes naturales pueden ser incluso mejores, pero el “fluido para alisar el pelo claramente va a tener un efecto mejor el producto sintético, porque utiliza ingredientes que han sido pensados exactamente para esto”.

Chiara Carazzone, doctora en química farmacéutica y tecnología; profesora del Departamento de Química de la Universidad de los Andes.
La ciencia de los cosméticos
Los cosméticos naturales son eficaces, ya que suman la protección del ambiente y de los animales con las cualidades que da directamente la naturaleza, pero no hay que satanizar al cosmético tradicional, porque la ciencia que contienen es notable. La competencia en la industria es fuerte y muchos productos cosméticos no son esenciales, lo que obliga a entregar artículos de muy buena calidad.
Como se dijo al inicio, no se necesita ser químico farmacéutico para poder preparar cosméticos naturales, pero si se quiere comercializar, en países como Colombia se requieren permisos. Así que, si usted quiere emprender con este tipo de productos, la profesora recomienda aliarse con un laboratorio que cumpla con condiciones sanitarias, locativas y de control de calidad.
Para cuidar su piel y cabello con productos naturales y que estén libres de crueldad animal, comience a aprender las bases de la formulación científica en tutoriales y cursos como los que dicta la profesora Carazzone. El hecho de que sea un producto natural no significa que el conocimiento venga en nuestro ADN, hay que ponerse a la tarea de adquirirlo para sacar el mayor provecho de estos productos.